Un Pichot es la pasión de un niño martillada repetídamente en un objeto útil, atractivo y único.
En todo mi interminable proceso de aprendizaje, he tratado de basarme en los fundamentos de un buen cuchillo, acero bien tratado, una empuñadura segura y cómoda y una hoja afilada de manera adecuada para la función del cuchillo. Rápidamente, ha crecido mi obsesión con probar nuevas técnicas, nuevos materiales, nuevos procesos de acabado y ensamblaje, que juntos, forman la identidad de cada uno de mis cuchillos.
Mi camino no me ha llevado directamente a este lugar, y estoy preparado para que aparezcan nuevos retos y desvíos. No obstante, la fabricación de cuchillos ha sido uno de los pocos constantes que me han acompañado a través de mis estudios de ingeniería, mis trabajos como diseñador o ingeniero de producto. Al fin, me estoy dando la oportunidad de priorizar esta pasión por primera vez en mi vida.
He tenido la suerte de beneficiar de mis alrededores en la montaña del Montserrat, donde el cultivo de olivos y la comunidad hacen posible que comparta elementos de mi tierra, representados en mis mangos.
De lo más bonito de la forja, es la capacidad de darle una segunda vida a herramientas y otros componentes de acero, como los muelles, las lijas o clavos de ferrocarriles. No importa de dónde viene el acero mientras sea de calidad y se le dé la forma correcta.
Pichot soy yo, mi família y mis amigos que me ofrecen su talento y demuestran su confianza en mis habilidades y disciplina para proveer unos objetos únicos que siempre cortarán.